11.11.08

Dopico y Guillem





Dopico, el hombre mayor de larga barba blanca, tuvo un grupo en los años 60, grabaron tres discos y logranor ganar un festival de música a nivel estatal, celebrado en Palamós. Me lo cuenta con los ojos mirando al pasado, con su voz casi quebrada por el tabaco negro y el alcohol.
Hace tiempo que vive en la calle, con su compañero, Guillem un tipo entrañable, nacido en Sóller, estudió bellas artes en Francia y hace alarde de un buen francés, oui? Le golpeo el hombro de forma cariñosa y me dice:
-Cuidado, llevo 8 clavos en mi hombro.

Hace unos meses un grupo de chicos le dieron una paliza mientras amenazaban a Dopico, le robaron las 3 maletas que tenia con algo de ropa y salieron corriendo.
-Tenaz, robar al que no tiene nada- le digo. Se ríe.

Me hacen sentir tan cerca suyo que invito a Guillem a que me dibuje un cuadro y me moldee una figura con barro.
-Hace tiempo que no puedo dibujar porque no tengo materiales.
-Shhhh!!- Paga producción
3 kilos de barro, un carboncillo, un difuminador y mucho papel "guarro"

Todo esto bajo la atenta mirada de Dopico, que parece anclado en esos ojos nostálgicos, viéndose encima del escenario, cantanto la canción del marinero, su hit.

9.11.08

Domingo

A veces, incluso nunca, sucede todo o nada en una tarde de domingo. Quizás solamente un rato o puede que todo el día ,el domingo está ahi, como un viejo sofá, o no, como un sillón con el respaldo hundido.
Son solo unas letras que suenan a domingo, sentado en el sillón, y cuand. que más da estoy en la cama.
Puede que ahora o más tarde, bueno nada, es que es domingo y sabes que un domingo.
Mi abuelo se llamaba Domingo y murió hace muchos domingos, pero no se parecía a un domingo o sí, a veces lo recuerdo cortando con su navaja, un trozo de queso, o puede que fuera fuet y mi abuela le decía:
-Domingo!
Mi abuelo murió un sábado, casi. Lo vi por última vez en su tumba del domingo y el lunes soñé con él, en las nubes, despidiéndome.
El domingo, a veces sirve para, bueno casi siempre, para morir y no en plan dramático, o sí, pero no como mi abuelo que murió en sábado, sino morir en domingo para evitar empezar una nueva semana. Quiero decir, en fin, morir un martes, cuando uno siempre espera los viernes con. Mejor morir en domingo, a no ser que tengas un buen plan.
Creo que mi abuelo no lo tenía. O sí.
En fin o quizás en principio, como sea, le dedico a Domingo estas frases de domingo.