27.4.08

Viaje a Suiza





Estas son algunas de las fotos del reportaje en Suiza, son del laboratorio donde procesan el carbono de las cenizas para convertirlo en diamantes, la última es en el tren de Chur a Zurich

22.4.08

Un tio grande




El de la derecha, claro

17.4.08

LT 22 Radio la Colifata





Ayer tenía claro, que siendo día del espectador en los cines Casablanca, sería el mejor día para ir a ver este documental, el cual esperaba desde hacía unas semanas con cierto entusiasmo. Y no decepcionó.
Con un estilo casero de cámara en mano y con una gran diversidad de formatos imagen, nos hace ver que no todo el mundo mira por el mismo lente o que no todo el mundo ve la vida de la misma manera, que hay tantas formas de interpretar las cosas como ojos en el mundo. Me gusta el doctor cuando cuenta que hasta el momento, muchos tratamientos con locos son de una sola vía, mirar hacia adentro, como el taller de pintura, el de poesía... pero creando un canal de doble dirección, el enfermo, con la radio, se da cuenta que hay un interlocutor fuera de los muros y sin darse cuenta, los traspasa.
Los locos, no perdón, los Colifatos te cautivan con su sencillez y a veces con su espontaneidad, te hacen reír inevitablemente y todo esto con Manu Chao que aparece en la segunda parte del documental, cuando uno de los chicos del centro viaja por Europa a conocer las diferentes radios que han seguido su modelo. Con esa excusa viajan a Barcelona, a Radio Nicosia dónde pude ver a Alberto, uno de los personajes de nuestro documental sobre drogas y en ese cruce aparece Manu Chao que baticina que algo tienen que hacer juntos, los locos y los Colifatos.
Finalmente y después de una hora y pico de documental, como cierre, presentan el concierto conjunto, en un estadio de fútbol, delante de 16.000 personas el cual, personalmente me hubiera tragado entero, con todas las intervenciones de los colifatos, porque ya estaba cautivado por su genialidad y decidido a ser uno de ellos.

13.4.08

El Ministro

12.4.08

Gilberto Gil

Hoy me han invitado al concierto de Gilberto, a las 22'00. Desde hace unos años, un amigo, Fernando Gueiros me lo presentó, yo le pedí que presentara buenos músicos brasileños y entre muchos otros, como no, estaba Gilberto. He gozado escuchando infinitas veces Minha Sereia con mi bicicleta por Barcelona, hubo una época que pensaba que no había una música mejor para ir en bici por la cudad.
Aunque después descubrí Herman Düne, el cual también me hizo rodar con alegría.

En fin, espero poder mostrar fotos

11.4.08

Bailes de salón