17.8.07

Flores




Un hombre demanda a una floristería de EEUU por dar a su mujer el recibo de un ramo para su amante

AGENCIAS
WASHINGTON
Un hombre de Texas (EEUU), que mandó un ramo de rosas a su amante, ha demandado a la floristería donde las adquirió después de que una de las empleadas del establecimiento remitiera un recibo de esa compra a la mujer del comprador, de la que se está divorciando actualmente.

Leroy Greer, propietario de un negocio de venta de coches de lujo, ordenó en abril a la empresa 1-800-flowers.com un ramo con rosas rojas, un peluche y una nota de amor para su amante, según explica el rotativo local Houston Chronicle. Para no levantar sospechas en su mujer --de la que se está divorciando aunque entonces aún albergaba alguna esperanza de reanudar la relación--, pidió expresamente a la empleada de la tienda que le atendió que no mandase ningún recibo a su casa.

La réplica de la mujer

Desafortunadamente para él, la empleada hizo caso omiso a su petición y a su vivienda llegó una tarjeta de agradecimiento que fue vista por la mujer de Greer. La mujer vio el contenido de la nota que su marido dedicó a la amante, que decía: "Solo quiero decirte que te quiero y que lo eres todo para mí".

2.8.07

La historia del Camello que Llora






Es algo Universal, una lágrima que a todos se nos cae, no es gratuita, es obligatoria, casi como despertar de una pesadilla y llorar por lo soñado. Y cuando la mágia es música y la tradición de unos nómadas sirve para intentar reconciliar una madre con su hijo es cuando a uno se le cae, casi queriendo, la lagrimita.
Estos realizadores obtuvieron esa suerte del documentalista que es tan necesaria para el oficio. Necesitaban un parto con rechazo de la madre hacia la cría y al segundo y último parto que asistieron en un campamento nómada en Mongolia, tuvieron la recompensa. A partir de ahí nos enseña la soledad de la cría y los intentos de los nómadas para que la pequeña no muera. Todos los esfuerzos son en vano hasta que recurren a una vieja e insólita tradición nómada para juntar a las crias de camello con sus madres. Una canción. Simplemente. Ni psiquiatras, ni pastillas, ni grupos de terapia ni más historias, una canción. Vale la pena recordar que es una historia de camellos.
Que bonito que quede en este mundo espacio para cosas tan mágicas y bonitas. Hace falta recordarlo de vez en cuando.

Benny Goodman

Ayer estaba en una tienda de telefonía, esperando mi turno, en la mano llevaba una bolsa con un disco de vinilo de Goodman y lo saqué para mirarlo un rato. Se me acercó un señor mayor, muy prudente me dijo que a él le encantaba ese señor, que le parecía un maestro del clarinete y del Swing. Yo lo conocí hace dos días, viendo un documental sobre la historia del jazz y et voilà, ya me saqué un amigo gracias a Goodman. Estuvimos charlando como 35 minutos, no solo de música, también del fin del mundo, del desempleo en españa y sobre la capacida de internet. Me dió una tarjeta, se llama Jose Antonio Durante y es economista en una empresa de arquitectura.
Cuando vuelva de vacaciones me llamará para mostrarme su colcección de vinilos, está casado con una norteamericana y dice que me preparará pavo relleno. En fin, supongo que estaba predestinado a comer pavo relleno gracias a Benny Goodman.